Gracias por hablarme de la felicidad, del fin último de la acción humana desde un simple mortal, gracias por recordarme lo inútil que es hablarle a quien que no sabe escuchar, por ego, soberbia, por los años...
Por ahí en diciembre un chico me citó a Foucault, una cita de mi libro favorito, es la 1ra vez que un hombre me cita en privado a Foucault...
Que interesante es ver tanto ego andar por ahí, a veces da hueva, pero la mayoría del tiempo aprendes el comportamiento itinerante de la manifestación del ego.
Yo bien feliz con mis botas negras y mis lentes vans! Ya pasó mi cumple y voy de regreso a huatulco, no recuerdo por qué quería hablar de aquel chico, tal vez en estos días lo recuerde o lo olvide definitivamente, eso seguro...
Adiós granito de arroz