jueves, marzo 20, 2014

Sandridad...

Hoy declaré que no me gusta pelear, pero lo hice con el cinismo en la cara y los ojos mirando al mar "uninvited" logró leer el cinismo y lo complementó con una seria observación: "¿no es que seas peleonera?, pero tu palabra preferida es embestir" tal vez se refería a mi acción favorita, "no lo sé de cierto pero lo supongo"... 


Nancy, mi estudiante de 2do semestre leía en "Mal de amores" una descripción de Milagros y encontró que teníamos similitudes: 


"Era un poco más alta y bastante terca, tenía como ella los pómulos prominentes y la melena oscura, podía sonreír como un ángel y enceguecer de furia como todos los diablos (...)

                       Tenía también los ojos hundidos y curiosos, sólo que ella no estaba en paz sin las respuestas, le urgía saberlas todas, conocer hasta el último lugar del mundo, hendir sus dudas siempre que le apretaban la garganta cruzándose por ella. Era por eso que no se había casado con ninguno de los tantos que la desearon. No sabía las respuestas, para qué destinarles el destino.

                                             Tenía su libertad como pasión primera y su arrojo como vicio mejor. Solía desbaratar un argumento con la luz omniosa de su mirada despreciándolo, y era lectora como pocas y erudita como ninguno.

                                                    Le gustaba desafiar a los hombres con el acervo de sus conocimientos científicos y se divertía memorizando poemas y buscándose retos (...) Era drástica en sus juicios y exigente con los ajenos, disimulada en sus afectos, desprendida en sus pertenencias, cautivadora con sus historias (...) se llenaba de furia cada vez que un juicio ajeno le parecía irrespetuoso y poco universal. 

                                           Jamás pasaba de largo frente a la posibilidad de una batalla ideológica..."


me ha hecho sonreír con el mismo cinismo :-)

miércoles, marzo 05, 2014

"Adoro todo lo que no es mío... tú por ejemplo"

Ayer me aconsejaron trenzarme la tristeza... decía que la forma de hacerlo es a través del cabello, que había que trenzarlo y trenzarlo para atrapar todo al interior. Pude hacerlo con mis manos, esas que ahora están más sueltas que nunca y que paradójicamente no logran tocar profundamente nada.

Dónde se perdió el toqué?,
¿qué pasó durante los años? los tantos años, ¿dónde se perdió la imaginación?

                                             ¿dónde se quedó la melancolía? la buena música? la poesía? la literatura?

¿dónde se perdió tanta cosa, tantas ideas...?  



A veces pienso que la idea del futuro tiene la culpa... ese que no te deja vivir y que te tiene pensando en lo que será y no en lo que ES,
                                               lo que ES debería ser suficientemente hermoso, debería ser suficiente, así, sin adjetivos... ya no nos gusta la lluvia, le ponemos todos los "peros":

                                                                                                        nos moja la ropa y los zapatos y hemos gastado mucho en eso, hemos dejado largas hora de vida comprándolos, gastándolos, y la lluvia los arruina ¿cómo se atreve? aunque a mi favor diré que aún me gusta el cielo, el olor y los sonidos del mar, la brisa, la arena aunque se meta por todos lados... inoportuna. el sol y yo nunca hemos sido amigos, es muy molesto, prefiero las nubes y el color gris. si alguien quiere conocerme debería ver mis manos en éste momento... tienen la huellas del estrés, del ejercicio, del impacto de los golpes y de la diversión. ahí parece que se guarda toda mi memoria...