domingo, octubre 19, 2008

Hazme el chingado favor...

Marc Augé me inspiro estas loqueras...

y mi Profesor de Antropología decidio regalarme un MUY LINDO!! ...

ahi les va:

Esta noción del no lugar que me hace pensar en muchísimas cosas, desde mi individualidad, en la razón de su existencia, la razón de la proposición de ese no espacio, la razón de la proposición de ese no espacio representado por nosotros, por nuestra competencia al ver y leer la realidad.

Constituimos nuestros espacios, los marcamos, los demostramos, los imponemos, los hacemos eternos. Que pasa con esas ideas, esos cuentos, esos lugares que describimos que nos marcan tiempo y espacio, que se dejan ayudar por nuestro corto lenguaje, ¿en dónde están? ¿Cómo es que podemos tener la capacidad de recuperarlos en el momento que sea?, ¿Cómo es que tenemos la capacidad de describirlos, de relatarlos, de narrarlos y hasta caracterizarlos en un cronotopo distinto?.
Aquí mismo, en esta ciudad, he platicado mis no lugares tratando de hacerlo presentes, invitando a mis iguales a compartirlos, a imaginarlos, a hacerlos evidentes, existentes y hasta chuscos.

¿Qué pasa con esos no lugares que nunca platico? ¿Los que no son descritos por el lenguaje? ¿Los que solo tienen un lugar no espacial en mi mente? Están ahí recordándome un lugar en donde estuve y el cual, parece, pase fugazmente. El distrito federal es un magnifico ejemplo, pase por ahí 4 años, recorriendo, caminando, comprando, observando y solo tengo lo que queda en mi cabeza. Me sorprendía caminar y saber que delante de mí muchísimas personas solo deseaban no estar ahí, y detrás de mí era lo mismo, gente que está ahí a tu lado, pero que no está. Todas esas personas que constituían mi mundo chilango y que sin embargo jamás volví a ver, de los cuales no quedaba más que esa imagen fugaz del que pisa un momento y se va, pues hay otros lugares, espacios, que aún debe recorrer y pisar.

Me impresionaba saber la rapidez con que algunos llevaban su vida, pero eso solo pasó al principio, después aprendí a recorrer los espacios de la misma forma que ellos, esa forma que me sorprendía, frente a la cual me mostraba inconforme ¿Cómo pueden pasar sin “ver” lo que hay alrededor?- pensaba. La respuesta la encontré más tarde, la soledad, esa es la que te permite deambular con solo un objetivo, llegar a tu espacio, tu lugar construido, tu cama, tu sillón, tu tele, tu cuarto, tu guarida, tu fuerte, ese que es tangible, que se toca y que se “vive”, lo demás es soledad, deambular sin tocar el piso.

Toda descripción por medio del lenguaje, esta misma que uso para relatar el “lugar”, es producto de mi no lugar. Mi contemplación del espacio reconstruido en mi mente… ese espacio en el que deambulé 4 años y del cual ahora poseo solo una hoja que dice “Licenciada” y que me remite a lo interpretado, el lugar ideal de mi cabeza, el sentido, mi lectura de la realidad, el poder absoluto de mi conciencia individual.

2 comentarios:

mividaentextos dijo...

masterr!!!:) escribe bien pro:)

Amadiss en macondo dijo...

Thanks!!! me gustaba escribir... de esa forma.