viernes, enero 31, 2014
Diferenciando
y bueno, la diferencia entre pedir algo y ordenarlo no está en el tono, sino en la intención... en el acto ilocutivo... aún no reconoces la diferencia.
las semanas siguen pasando, fui al Df a una reunión AMESVE con Alfred comí pasta y tomé vino y hablamos mal de las personas, as usual. un día antes fui a hacer un examen que fue muy difícil pero tenía que hacerlo, sólo para entender ese proceso y porque a mi no me gusta andar por la vida preguntándome ¿qué hubiera pasado si lo hubiera hecho...? esas son idioteces, las cosas se hacen o no se hacen y cada una es igual de válida en la práctica, lo que me molesta es que haya quién se arrepienta de lo hecho y lo no-hecho.
La semana pasada una Señora que acababa de conocer me habló de las mismas cosas que me dicen desde que soy niña, que soy un ser lleno de luz, un ángel de luz que sabe curar, y que tengo que ayudar a la gente... la esquizofrenia volvió...
he estado pensando mucho en la loca, esa la que vivía junto al mar en el cuarto con la ventana -Escribir, escribir, escribir es la solución… es lo mejor que puedo hacer, es el mejor antídoto a mi falta de “sentido”- y recordé aquel pasaje "Entre la lluvia las lagrimas se confundieron, pude reír y también llorar pero nada importaba, dolía sonreír así que prefería seguir llorando, estaba herida ¿acaso no lo sabías? Sobraba indicar que ni siquiera te importaba" así me he sentido estos días... melancólica, torpe, abrumada, apasionada... he estado pasando de alegrías intensas a melancolías intensas... como cuando era adolescente.
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