miércoles, julio 02, 2014
La indolencia...
"Te pido una disculpa, ¿podemos hablar de las disculpas? cuando se piensa que se debe ser más lista, más congruente, más estable, eso se puede? acaso se puede? pienso que debí darme cuenta de lo que pasaba pero hacía mucho tiempo que no escuchaba a mi cuerpo, a mi alma...
...Y también acepto que no sientas lo mismo que yo, porque quién puede enamorarse de alguien tan indolente... ¿será? ¿tal vez si se puede?... y eso me hace pensar que no se puede volver a empezar, que las historias del café y las bibliotecas o la disco o la estación del tren sólo ocurren una vez y si se van, se van... y puede que sólo sea porque los momentos sólo son eso... ¿acaso hay momentos adecuados? siempre hay alguien que te dice que eso pasa porque no estas lista para vivirlo... "no lo sé de cierto"
Los altibajos, y la locura, y los insultos, y los impulsos, y la necedad, y la indolencia: todos los comportamientos y la pasión y el kamikaze... y no darme cuenta de lo que puedes causarle a otra persona con el comportamiento...
y después de todo la tranquilidad, la claridad y la esperanza y la vida... abrir los ojos y ver el espacio que abarca mi sombra y me acompaña de la vigilia al sueño, el espacio íntimo...
y después de todo la compañía: mientras me abrazabas y me recosté en tu pecho tuve esa sensación de estar en el mar esperando la ola que baja, que te mece y te lleva tranquilamente, ese movimiento que descubrí nadando... tan tranquilo y armonioso, mientras respirabas y respiraba recostada en tu pecho... y que apareció por un momento... Quiero regresar al mar ¿sabes? a volver a sentirlo...
Y la felicidad y el cariño y las sonrisas y la respiración y la esperanza... todo vale la pena y también llegan y se van :-) y no hay nada de qué preocuparse...
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